No pierdo peso aunque entrene, ¿por qué?

No pierdo peso aunque entrene, si eres de los que te preguntas esto, te explicamos cuáles podrían ser los motivos.

Obviamente, deberás estudiar tu caso concreto, sí que es posible que sea por alguno de los motivos que a continuación enumeramos, pero también podría ser por cualquier otro, por lo que es esencial estudiar el caso concreto.

no pierdo peso aunque entrene

Algunos de los motivos:

Cuando realizamos ejercicio físico, podemos creer que ya «tenemos el cielo ganado», es decir, que ya hemos cumplido y que podemos desmelenarnos el resto del día o de la semana, pues no es así.

Se trata de mantener un estilo de vida saludable en todos los sentidos, es decir, unos hábitos saludables, seguir una dieta y ejercicio acorde a nosotros.

Proporcionar lo que nuestro cuerpo necesita, tanto de actividad física como de alimentación, ya que nuestra percepción puede ser errónea y podemos caer en compensaciones inadecuadas.

¿Por qué podría ser que no pierdo peso aunque entrene?

Podría ser por alguno de estos motivos:

COMES MÁS: aumento del apetito, lo que dará lugar a más ingesta y si no llevas un buen control de los nutrientes puede que te pases.

GASTAS MENOS: a excepción del tiempo que te lleve tu sesión de entrenamiento, puede que por tu trabajo, tu modo de vida u otras circunstancias, pases el resto del día inactiv@, así que no estarás perdiendo grasa en la medida en la que te estás pensando.

SOBREESTIMACIÓN: según tu percepción, puede que pienses que hayas quemado en tu entrenamiento más de lo que realmente es, por lo que puedes compensarlo con algún «premio» (alimento calórico) que realmente no debería corresponder.

Si tu objetivo es la pérdida de peso, debes ser realista, huir de los milagros y establecer una organización y unas pautas, tanto de entrenamiento como de alimentación.

Es un cambio en tu FORMA DE VIDA, más actividad, entrenamiento controlado y alimentación saludable.

Nadie dijo que fuera fácil, resetear una forma de vida de “toda la vida” requiere VOLUNTAD y AYUDA.

Cuando empezamos a hacer ejercicio, requiere que pensemos que no es algo temporal sino pensar que debe formar parte de tu vida, así como una alimentación equilibrada y adecuada.

Y ya no se trata de pensar en la alimentación como un déficit calórico, es decir que el gasto calórico sea mayor que la ingesta, sino de cómo puede nuestro cuerpo realizar una quema de grasa progresiva y según nuestras circunstancias.

Puede ser que en cada época en la que estemos, tengamos que adaptar nuestra dieta y ejercicio, por eso, ponerte en manos de un entrenador personal para que te ayude a llegar a tus objetivos es una muy buena idea.

Ponte en manos de profesionales, que te ofrezcan soluciones realistas y viables.

¡ÁNIMO!