Coach de vida para una mejor calidad de vida

¿Qué es un coach de vida? ¿Por qué paso a denominarme así? Si sigues mi trayectoria, verás que ya ha quedado atrás mi denominación de «entrenadora personal», ya que, con mis formaciones y experiencia, ya no solo trabajo a través del ejercicio físico con las personas, sino que voy más allá, el trabajo conjunto de ejercicio, nutrición y estilo de vida (control y gestión de las emociones), de ahí a que sea mucho más global y se busque una calidad de vida completa.

Datos importantes a recordar para valorar los servicios de un coach de vida

Seguro que este dato ya lo conoces, pero te lo recuerdo: multitud de estudios demuestran que mantener un estilo de vida saludable con ejercicio físico, alimentación adecuada y unos niveles de estrés controlados, puede extender la proyección y calidad de vida de cualquier individuo.

Por eso, ya no basta con un plan de ejercicio + dieta, no es suficiente, tenemos demasiados estímulos en nuestro día a día para reducirlo a ejercitarnos durante un mínimo de tiempo en comparación con el resto del día y tener que ceñirnos a una dieta que quizá nos resulte un sufrimiento y un castigo.

Por eso, el «arte» de contemplar todos estos aspectos más las particularidades de cada uno de nosotros, mezclarlos en una coctelera y sacar lo mejor de cada uno, corresponde a un coach de vida.

El ejercicio físico ya no se contempla solo con fines estéticos y además, tu coach de vida te hará disfrutar de esos momentos de actividad. Hacer ejercicio es uno de los elementos más poderosos para tener calidad de vida, en contraste con los diferentes tipos de terapia médica y medicamentos. El ejercicio fortalece cuerpo y mente y hace que las personas experimenten sensación de bienestar.

Por ejemplo dentro del rango de los 35 a los 70 años de edad, una persona con buen estado físico tendrá un buen estado de ánimo a pesar de los múltiples imprevistos que le sucedan en su día a día (como a todos), probablemente por la estimulación cerebral y secreción de endorfinas que genera el hecho de la practica de ejercicio físico adecuado, un cuidado de su alimentación y sobre todo, un control adecuado de las emociones, el descanso y otros aspectos a tener en cuenta.

Si bien es cierto, que para otros, ya no solo cuenta el «buen estado físico» sino que anteponen su autoimagen al poder alcanzar una figura esbelta y músculos firmes, pero, el hecho de mantenerse siempre en ese estado de «perfección» acarrea un estrés constante que finalmente no da lugar a un estado de bienestar como tal, por eso, un coach de vida, te ayudará a mantener los niveles de autoexigencia bajo control para lograr ese estado físico deseado y además, el estado de bienestar necesario para disfrutar plenamente de una salud completa.

Lo que está claro es que debemos huir pavorosamente del estado de sedentarismo, que solo nos roba tiempo y calidad de vida.

Entrenador de vida para una mejor calidad de vida

Coachde vida para mejorar la vida

Durante los últimos 8 a 10 años de vida (hoy en día mucho antes lamentablemente), normalmente una persona promedio comienza a padecer de algunas incapacidades crónicas que los hace dependientes sobre todo en el último año de existencia, ley de vida…, de ahí a que debamos centrarnos en que si nos cuidamos durante nuestra vida activa y autónoma, ese tiempo de dependencia se reducirá muchísimo y podremos disfrutar de calidad de vida durante mucho más tiempo.

Por eso el cuidado y respeto por nuestro cuerpo y nuestra mente debe ser algo primordial, nuestra escala de valores debe modificarse y pensar que si nosotros estamos bien, nuestro alrededor también lo estará, es una ficha de dominó, al igual que sucede al contrario. Un coach de vida te ayudará a establecer prioridades y retocar tu escala de valores.

El apoyo permanente de un coach de vida que estimule al individuo a participar y mantener un programa de ejercicios adecuado, a alimentarse adecuadamente y tener la serenidad que le permita afrontar el día a día, será determinante.

Además, la edad no importan, las mejoras siempre se reflejarán, un ejemplo es que un programa de ejercicios orientado por un entrenador profesional para personas entre los 70 y 80 años, puede llegar a mejorarles en un 30% su calidad de vida y de paso, la dependencia de ayuda de cuidadores para hacer actividades diarias.

Un coach de vida durante la jubilación

Puede estar presente en cualquier fase de la vida, a cualquier edad. Pero adquieren mayor relevancia en la edad mayor con el fin de extender la vitalidad.

Estudios demuestran que la capacidad cardiaca se disminuye en un adulto mayor por debajo de un umbral crítico, causando fatiga para realizar las labores diarias. La fuerza muscular ya no es la suficiente para levantarse de una silla o para cargar bolsas; la flexibilidad se reduce para subir escaleras o a un coche, bañarse o vestirse.

Sin embargo un coach de vida puede ayudar a desarrollar un metódico plan completo de entrenamiento, nutrición y apoyo emocional, para reducir el inevitable proceso de envejecimiento y maximizar el potencial de la persona sin importar la edad.

Desde que comienzas un programa con tu coach de vida, sentirás los beneficios de inmediato, te sentirás más motivado, positivo y con energía para continuar viviendo la vida al máximo.