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Aprende algo nuevo cada día para sentirte vivo/a

Aprender algo nuevo cada día aportará un chute de motivación que te hará sentirte vivo/a. Descubrir algo nuevo, por poco que sea, te proporcionará una gratificación que te hará sentirte orgulloso/a de ti mismo/a y con fuerza y vitalidad para afrontar cada día con energía positiva.

sentirte vivo

Cuando dejas de sentirte vivo/a está en tu mano cambiarlo

Si te sientes en un bucle y cada día parece igual, si cada semana estás deseando que llegue el fin de semana para hacer algo diferente pero cuando llega, estás tan cansado/a que no encuentras ni un pequeño momento para dedicártelo, entre la familia, hijos, o tienes la cabeza tan atormentada del estrés de la semana que solo quieres perderte en maratones de series como si no hubiera mañana y olvidarte del mundo, evadirte de la realidad.

Sientes que se te ha ido la motivación, haces todo de forma automática, sin pasión, sin estar presente, sino que tu mente está en otra sintonía y no estás disfrutando tu «ahora».

Entonces es el momento de parar y hacer cambios en tu vida.

Aunque puedas pensar que es demasiado tarde, que nada se puede ya cambiar, que eres como eres y tu realidad es esa, déjame que te diga algo, estás equivocado/a, las cosas pueden cambiar, y tú tienes ese poder de cambio, recuerda «si tu cambias, todo cambia».

Por eso, algo que está de tu mano, entre otras muchas cosas, es que te propongas aprender algo nuevo cada día, que te hará sentirte vivo/a y que cada día sea diferente y un desafío que añadirá motivación a tu vida.

Aprende algo nuevo para sentirte vivo/a

¿Sabes que sea cuál sea tu edad puedes aprender algo nuevo? Qué buena noticia ¿eh?.

Así es, y es que tu cerebro está abierto al cambio a cualquier edad, sí que es verdad que costará un poco con el paso de los años pero ¡no es imposible!

La capacidad que permite a tu cerebro esos cambios es la neuroplasticidad, a través de la cual se forman nuevas conexiones cerebrales.

El cerebro es como un músculo que puede entrenarse, y si lo entrenas con compromiso y tiempo, verás los cambios positivos que sentirás.

Puedes empezar por cambios pequeños, cambiar tus pequeñas rutinas, leer un libro que te aporte, ver vídeos en youtube enriquecedores, etc.

Huye de la procrastinación

Procrastinar, posponer, aplazar, dejar para mañana lo que puedes hacer hoy.

Es una forma de evadir responsabilidades (acciones o decisiones que debemos tomar), sustituir actividades de importancia por otras irrelevantes pero que nos generan más gratificación.

Debes enfrentarte a tus responsabilidades, de frente y con decisión, sí que es verdad que cuesta, pero tarde o temprano tendrás que hacerlo y creeme, mejor temprano que tarde, porque puede hacerse mucho más grande lo que es.

¿Cómo puedes vencer a la procrastinación y sentirte vivo/a y con empoderamiento para manejar nuestra vida?

Estos son algunos consejos para vencerla:

  • Afronta y sé consciente de tu responsabilidad. Tomátelo en serio, el primer paso es asumir esa responsabilidad y no perder el tiempo en tareas irrelevantes que solo hacen retrasar lo inevitable.
  • Planifica tu día. Cada noche antes de dormir o bien a primera hora de la mañana, dedícate 10′ para planificar el día que se te presenta. Calcula las tareas por orden de importancia y procura cumplirlo. Si no puedes hacerlas todas, no te castigues, simplemente pásala al día siguiente y sitúala la primera de la lista. No te preocupes, siéntete orgulloso/a de comenzar por pequeños pasos.
  • Aprende algo nuevo cada día. Estimula tu cerebro, te hará sentirte vivo/a y te impulsará a rechazar la procrastinación. Guárdate un rato al día en el que puedas leer un libro, o bien descubrir una nueva ruta de paseo, añadir un hábito saludable a tu vida, etc. Hay mil maneras de darte pequeñas dosis de motivación.

Pequeños cambios en tu vida para sentirte vivo/a

Puedes empezar por cambiar ciertas rutinas, por ejemplo, cambia el camino para ir al trabajo, tómate el café en una cafetería diferente.

Luego puedes ir añadiendo hábitos saludables, pensar en lo que quieres cambiar y empezar poco a poco, por ejemplo si eres de los que se echan dos azucarillos al café, redúcelo a uno, si desayunas bollería, prueba a cambiarlo por una pulguita.

Prueba cosas nuevas, estudia qué actividades te llaman la atención y anímate a probarlas, si te ronda la cabeza apuntarte a baile, ¡adelante!, o si te apetece probar qué tal se te da la pesca, ¿por qué no?

Cualquier pequeño detalle diferente que añadas a tu vida, te dará más vitalidad, te hará sentirte con más motivación y sentirás que cada día te aporta algo nuevo.

Sentirte vivo/a es esencial para agradecer cada día de tu vida

Todos tenemos momentos en nuestras vidas que sentimos que nos desmoronados, que nada tiene sentido, que no aguantas ya la presión, el estrés, que parece que nada cambia y vas destinado/a al fondo de un gran pozo oscuro y sin salida.

Esa sensación de fragilidad, de vulnerabilidad, en el que parece que tocamos fondo, se reducirá hasta desaparecer progresivamente con el hecho de añadir cambios en nuestra vida. Aprender algo nuevo, cambiar hábitos, hacer cosas diferentes, te aportará una dosis de confianza, serenidad y orgullo interior que le dará un giro a tu vida.

Aprenderás a agradecer cada día la vida, te sentirás mejor contigo mismo/a y los que te rodean lo notarán, seguramente te envidien por ello, pero ahí es donde tienes que sacar tu mejor yo y ser generoso/a, compartir tu experiencia y animarles a que avancen hacia el cambio.